Llega el buen tiempo, llega el calor. Es hora de lucir ropa fresca, salir con los amigos y, para quien tiene suerte, las ansiadas vacaciones.

No importa lo que hagas o donde vayas, lo que si debes de tener muy claro es que en verano nuestra piel se expone al sol de una forma que no lo hace el resto del año.

Afortunadamente los protectores solares son el salvavidas de nuestra piel. En verano, cuando los rayos del sol son más potentes y el tiempo de exposición se alarga, es más necesario que nunca protegernos. Eso sí, para que los fotoprotectores sean efectivos hay que saber escogerlos y utilizarlos correctamente. Hoy te explicaremos sus beneficios para mantener en buen estado tu dermis y lucir un bonito bronceado.

Beneficios 

  • Stop enfermedades de la piel: el beneficio más importante tiene que ver con tu salud. Los protectores solares te protegen, bloquean estas radiaciones, y es importante usarlos de manera continuada. ¡Recordad! que  nuestra piel tiene memoria, la sobreexposición pueden causar graves problemas de salud si no usas protección .
  • Stop antienvejecimiento: La radiación solar daña las proteínas de la piel. El fotoprotector bloquea esas radiaciones y evita decisivamente el fotoenvejecimiento de tu piel.
  • Stop manchas y marcas: Las manchas oscuras guardan relación con el componente genético. Pero la reiterada exposición solar acelera el proceso, haciendo que aparezcan más y más rápido. 

Añade a tu rutina de belleza el simple gesto de aplicar protección solar a diario y maximiza sus beneficios. ¿Cúal es el indicado? Te lo contamos

  • El primer paso es elegir un protector que se adapte a tu tipo de piel y a tu ritmo de vida. Lo primero que deberás escoger es el factor de protección solar que mejor cubra tus necesidades. El SPF varía dependiendo de tu tipo de piel. Por lo tanto tendrás que tener en cuenta: el tiempo durante el que vas a estar expuesta y tu tipo de piel, no es lo mismo tener la piel oscura que ser blanca.
  • ¿Vas a salir? Entonces debes aplicar el protector solar una media hora antes, para conseguir un mayor efecto. 
  • Generosidad en su aplicación: es necesario aplicar una cantidad suficiente  para que tu piel quede bien cubierta y no se marchite.
  • Zonas olvidadas: la nuca, las orejas, las manos, las ingles, la parte posterior de la rodilla y los pies. No las dejes desprotegidas que también forman parte de nuestro cuerpo
  • Si lo tuyo es estar mucho rato al sol  debes renovar el aplicado cada 2 o 3 horas, y cada vez que salgas del agua.

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